Y porque no tomar un tiempo más sobre lo que se ha hecho ah?
Porque no sentarse a conversar sobre el error mas grande?
Sentarse en una escalera, media mojada por el paso del día, con el viento helado, cristalizando los ojos y haciendo que parezcas emocionado, siendo que ya lo estas.
Frente a un monumento a la modernidad, observando a la nada, porque la verdad siempre duele, y el error más grande, te pesa entre las manos, inevitablemente agarradas por el inocente calor humano.
En verdad hay personas que te entregan lecciones de vida, sin darse cuenta, y en las circunstancias más extrañas y frías del día. Esas personas, las cuales llegas a querer y no lo dices, esas personas que tienes sentadas frente a ti, y solo sabes observarlas y olerlas para sentirlas y reconocerlas siempre. Porque pasan a ser parte de tu historia irremediablemente, y porque lo quieres así, las quieres en tu vida, las quieres para que te sigan enseñando como seguir siendo mas concreto y admirable, las quieres para saber que serás mejor en algún minuto, y pasaras al nirvana en tres segundos más.
No te das cuenta y que aprendiste algo nuevo, como una nueva visión sobre lo que estabas cometiendo, y el viento sigue pegándote en la cara y solo sabes reconocer mas y mas.
Esas personas de todos modos son difíciles de encontrar, es como un tesoro apreciable y conservable para el tiempo, una foto mejor será tomar de ella, para guardarla en la billetera?
Después de la lección, te paras, la miras y solo sabes abrazarla, con mas sentimiento, que el que te da tu madre al nacer, la abrazas porque sientes que no puedes demostrar la gratitud de otra forma, no sabes como poder expresar el corazón colmado de protección.
Y luego caminas, te despides, no sabiendo el futuro impredecible y reflexionas como si se fuera a acabar el mundo.
Llegas a tu hogar y encuentras mas protección, ahora la de madre, esa protección incondicional que te acompaña, aunque hayas cometido la falta mas grave.
Te sientas y lloras un rato, tantas emociones diarias, desgastan las neuronas, desgastan los ojos, desgastan pero trabajan el alma, la hacen un poco mas sabia.
Y como recompensa a esto, mas tarde te sientas en el patio de tu casa y de repente, entre la nicotina colmando los pulmones, te ves rodeado de pequeñas luces, que te hablan y cuentas secretos imperdonables, lucecillas que te atrapan y te dejan estupefacto mirándolas, son increíbles, como aquel que me llena de palabras en este minuto,
Pequeñas luces voladoras, parecidas a luciérnagas que te hablan de tiempos mejores? Tiempos trágicos? Quien sabe, lo importante es que puedo decir que estoy sanado de algunas cosas.

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